1.
FORRÁNDOTE EN PLÁSTICO, FAJAS DE NEOPRENO O TRAJES PLASTIFICADOS Lo único que
vas a conseguir es verte (MUY) ridículo, alejar cualquier ligue potencial,
avergonzar a tus amigos y deshidratarte profundamente. Y cuando te deshidratas
pierdes agua, minerales y toxinas, nada más, ni una gota de grasa, ¿entendido?
La deshidratación igual o mayor al 10% de tu peso corporal afecta negativamente
el rendimiento deportivo, haciéndote entrenar más lento y con mayor esfuerzo.
No lo hagas, por amor de Dios, ¡NO! Entrena con ropa cómoda y fresca, que le
permita a tu cuerpo sudar y regular su temperatura adecuadamente.
2.
USANDO CREMAS CORPORALES “REDUCTORAS” No existe absolutamente ningún producto
tópico capaz de quemar grasa, ¡NINGUNO! Las cremas de toronja, cafeína, etc,
pueden nutrir tu piel y hacer que todos en el gimnasio te distingan por tu
olor, pueden calentar la zona, pero eso es todo. La cosmética no ha descubierto
algo que “queme la grasa,” ni creemos que lo descubra. La quema de grasa es un
mecanismo complejo que sucede dentro de las células a partir de estímulos
fisiológicos que nada tienen que ver con cremas, por muy caras que estas sean
solo conseguirán drenar tu bolsillo.
3.
TOMANDO LICUADOS Y/O JUGOS es un hecho, la buena alimentación es parte
fundamental de una pérdida de grasa corporal, pero estamos hablando de un
cambio completo de hábitos alimenticios, no pensemos que por desayunar un jugo
o toronja, ya “quemaste grasa” y el resto del día puedes comer lo que quieras.
Ningún alimento es capaz de quemar grasa por sí solo, muchos pueden acelerar el
metabolismo, pero solo una alimentación balanceada te ayuda a perder peso.
4. HAN
ESCUCHADO LOS FAMOSOS PUNTOS O PARCHES, Y EL NUEVO MÉTODO DE PONERSE UNA MALLA
A LA LENGUA Esto suena como a tortura china, estos “métodos para bajar de peso”
que se está aplicando ya en muchas partes del mundo. Uno te anestesia y cose a
la lengua una malla que te hará muy complicado y doloroso comer sólidos, por lo
que te verás forzado a ingerir solo líquidos, reduciendo tu ingesta calórica y
con esto tu peso. El otro te condiciona el apetito sólo mientras lo usas
¿El
problema? Más allá de lo brutalmente evidente y de que estos no te ayudan a
cambiar hábitos a profundidad (cuando te los quiten es muy factible que
recuperes el peso perdido), al ingerir solo líquidos difícilmente tendrás una
alimentación balanceada y lo más probable es que pierdas, además de grasa, una
gran cantidad de masa muscular, que es complicada de recuperar. Y cuando llegue
el rebote, recuperarás solo grasa, nada de músculo, eso te dejará flácido y con
alto porcentaje de grasa corporal.
agua-limon
5.
TOMANDO AGUA CALIENTE CON LIMÓN EN LAS MAÑANAS Eres un ser humano, no un sartén
grasoso, tomar agua caliente con limón NO te hará perder un gramo de grasa.
Pero espera, tampoco dejes de hacerlo, tomarla te ayudará a reducir el apetito,
pues el limón contiene pectina, una fibra que reduce el hambre. Además, el agua
tibia tiene un efecto astringente en tu tracto digestivo y el limón vitamina C,
que te ayudará a estar mejor nutrido y prevenir enfermedades de vías
respiratorias. Pero la grasa corporal no está alojada en tu tracto digestivo,
sino en los tejidos adiposos, a donde tu agua caliente con limón no llega a
limpiar, así que olvídate de creer este mito.
7.
TOMAR PASTILLAS SIN AVAL DE REGISTRO SANITARIO
Existen
miles de productos sin ningún aval de organismo sanitario alguno, se venden con
distribuidores independientes, en mercados o gimnasios y representan un grave
riesgo para la salud, pues no están sujetos a ninguna revisión ni regulación.
Generalmente es hasta que provocan enfermedades, lesiones o incluso muerte de
quienes los han consumido, pero al existir tantos potenciales puntos de venta
es prácticamente imposible controlar su venta. Por eso es importante revisar
que lo que vamos a consumir esté avalado por laboratorios con prestigio y su
registro sanitario, y sobre todo, pensar bien ¿para qué o por qué voy a comprar
esto? Todos esos medicamentos representan riesgos potenciales para el hígado,
los riñones o las funciones del organismo, son costosos y solo podrán ayudar a
incrementar la pérdida de peso en un máximo de 5%, ¡casi nada! Si pones en la
balanza sus beneficios contra sus potenciales riesgos, es bastante claro que no
vale la pena consumirlos y que lo mejor es tomar el camino seguro y definitivo
para formar buenos hábitos que te mantengan delgado y en forma para toda la
vida.
8.
DIETAS EXTREMAS Puedes decidir hacer una dieta rigurosa para ponerte un bikini
o para tu boda, es válido, pero los buenos hábitos de alimentación, descanso y
entrenamiento serán los que te mantengan delgado y en forma el resto de tu
vida. Yo, por ejemplo, dejo de comer lácteos y harinas unas semanas antes de ir
a la playa y consigo verte más definida y esbelta; antes de una rutina difícil
o para las competencias con consumo muchos carbohidratos y líquidos el rendimiento
en la carrera será el deseado, hago pequeñas modificaciones de acuerdo a las
necesidades específicas del momento, pero no hago dietas tan estrictas ni
radicales, se sufren, son caras y el porcentaje de rebote es mayor al 80%,
¿realmente crees que vale la pena? Además, muchas de estas dietas excluyen
grupos importantes de alimentos, por lo que hacen que tu nutrición no esté
completa y/o te excedas en el consumo de ciertos nutrientes. La dieta Atkins,
por ejemplo, te hará perder kilos rápidamente, ¡pero podría causarte
arteroesclerosis! Tu salud es lo primero, no puedes esperar estar flaco a costa
de ella, podrás lucir esbelto, pero enfermo y sin energía, ¡no quieres eso!
Listo,
no se dejen engañar, no gasten en tonterías, ni pongan en riesgo su salud. La
fórmula para perder grasa es muy simple: ALIMENTACIÓN BALANCEADA (consumiendo
menos calorías de las que requieres) + EJERCICIO CARDIOVASCULAR + EJERCICIO DE
FUERZA, ¡no hay más!
APUPRENSA, profesionales de la
comunicación al servicio de su imagen
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